Importancia de contar con estacionamientos para bicicletas

Disponer de espacios seguros y adecuados para el estacionamiento de bicicletas es fundamental en la promoción de su uso como modo de transporte. Esto es especialmente relevante cuando se busca incentivar un uso regular y habitual, o bien cuando se busca promover la intermodalidad con el transporte público para acceder a actividades cotidianas.
Un buen sistema de biciestacionamientos no solo contribuye a la prevención de robos, sino que también promueve el ordenamiento del espacio público, evitando que las bicicletas sean estacionadas de forma desordenada en aceras, plazas u otros lugares no destinados para ese fin. Además, un sistema bien diseñado y ubicado puede mejorar la accesibilidad a diferentes destinos y servicios, como estaciones de transporte público, centros comerciales, universidades, entre otros.

Para que un biciestacionamiento sea efectivo, es importante que cumpla con ciertas características, como ser seguro, accesible, visible, cómodo y estar bien integrado con la infraestructura ciclista y el entorno urbano. Existen diferentes tipos de biciestacionamientos, cada uno de estos tiene sus propias ventajas y desventajas, y su elección dependerá de las condiciones específicas de cada lugar y las necesidades de las personas.
Los estacionamientos para bicicleta pueden ser recintos cerrados o abiertos. Los estacionamientos cerrados se encuentran delimitados por un cerramiento perimetral que restringe el acceso y ofrece una mayor protección contra robos y vandalismo. Pueden ubicarse en espacios privados, como estacionamientos de edificios residenciales o depósitos de bicicletas en centros comerciales, o en espacios públicos, como estaciones de transporte público.
Los estacionamientos abiertos se ubican en el espacio público, y no poseen cerramientos, ni controles de acceso. Están conformados por un conjunto de elementos que permiten el anclaje y pueden estar cubiertos o no.

Definiciones

Tipos de estacionamiento

  • Estacionamiento de corta estadía: Corresponden a aquellos destinados para acceder a lugares de rápido acceso y salida, como cafeterías o comercios pequeños. Se ubican en zonas visibles, en el espacio público y contiguos a ciclovías. Este tipo de estacionamientos generalmente se ubica de manera dispersa y homogénea, generalmente en las zonas centrales de las ciudades.
  • Estacionamientos de larga estadía: Estacionamientos de alta capacidad pensados para residentes, empleados o visitantes de un lugar. Las bicicletas pueden estar por varias horas e incluso días, por lo que necesitan una mayor protección frente a la intemperie y brindar una mayor seguridad ante posibles robos.

Tipos de candados
U-Lock: El sistema más recomendado para asegurar bicicletas está compuesto por un arco rígido en forma de U y un mecanismo de cierre. Normalmente, se fabrican en acero templado, haciéndolo muy resistente a la vandalización. La forma correcta de utilizarlo para brindar mayor seguridad es anclar la bicicleta en dos puntos de contacto, uno en el marco y otro en una rueda.

Figura 1: Anclaje de bicicletas con U-lock. Fuente: Elaboración propia.

Cadenas de seguridad: Sistema compuesto por una cadena de acero endurecida revestida con tela para eliminar ruidos y evitar dañar la bicicleta, y un sistema de cierre con llave o clave. Deben asegurarse a través de dos puntos de contacto, ofreciendo la misma seguridad que un candado tipo U-Lock.

Cable: Es un candado compuesto por acero flexible recubierto de plástico (para proteger el marco de la bicicleta) y algún mecanismo de cierre con llave o clave. Es comúnmente utilizado por su ligereza y flexibilidad. Sin embargo, no es la opción más segura, ya que puede ser fácilmente cortado. Se recomienda utilizarlo en combinación con un U-Lock para mayor seguridad.

Figura 2: Anclaje de bicicleta con U-Lock y candado tipo cable. Fuente: Elaboración propia.

Normativa aplicable

En Chile, la regulación de estacionamientos para bicicletas está establecida en la Ley de Tránsito (DFL 1, 2007) y en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (Decreto 47, 1992). Estas normativas abordan aspectos para garantizar la seguridad y comodidad de los ciclistas al momento de estacionar sus vehículos.
En el espacio público, los estacionamientos de bicicletas están regulados por el artículo 224 de la Ley de Tránsito, que establece que:

  • Las bicicletas deberán estacionarse preferentemente en los lugares habilitados para ello, dejando en todos los casos un espacio para la libre circulación de peatones.
  • Queda prohibido aferrar las bicicletas en zonas reservadas para carga y descarga en la calzada, en el horario dedicado a dicha actividad, en zonas de estacionamiento para personas con discapacidad, en zonas de prohibición de estacionamiento, en paradas de transporte público y en pasos de peatones.
  • Los estacionamientos de bicicletas quedan única y exclusivamente reservados a estos vehículos.

En el espacio privado, los estacionamientos de bicicletas están regulados por el artículo 2.4.1 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, que establece que:

  • Toda nueva construcción debe incluir un número mínimo de biciestacionamientos, según lo establecido por el Plan Regulador Comunal. La cantidad se determinará con base en la carga de ocupación o al número de estacionamientos para automóviles proyectados.
  • Los estacionamientos para bicicletas deberán ubicarse preferentemente a nivel de la vía que da acceso al edificio. De no ser posible, deberán implementar rampas de pendiente inferior a 15° y/o ascensores.
  • Los estacionamientos para bicicletas deben tener un ancho y largo mínimos de 0,5 m y 1,5 m respectivamente, no podrán estar superpuestos y deben contar con una estructura que permita sujetar y amarrar las bicicletas al menos por el marco y otro punto.
  • Deberán estar emplazados a no más de 50 metros de distancia de alguno de los accesos peatonales de la edificación.
  • Las exigencias de estacionamientos para bicicletas deben cumplirse en el mismo predio del edificio. También se permite cumplir estas exigencias en otros predios que cuenten con estacionamientos para bicicletas, siempre que estos no hayan sido utilizados para cumplir las exigencias de otro edificio.
  • En casos de estacionamientos para bicicletas situados en predios distintos, la distancia peatonal por vías públicas entre los accesos de ambos inmuebles no debe exceder los 50 metros.
  • Excepcionalmente, cuando no se pueda cumplir con el distanciamiento establecido, se permitirá ubicar los estacionamientos de bicicletas en el espacio público, siempre y cuando se cuente con la autorización municipal.

Principios Generales de Diseño

A. Ubicación y Accesibilidad:
Uno de los factores más relevantes al definir la ubicación de los estacionamientos de bicicleta es la distancia respecto de los destinos. Mientras más breve sea la permanencia de las personas en dichos lugares —por ejemplo, en comercios pequeños—, menor debe ser la distancia, recomendándose no más de 30 metros. En cambio, en sitios de estadía prolongada, como lugares de trabajo o centros de estudio, la distancia puede ser mayor, sin exceder los 100 metros. La figura 3 gráfica que, a mayor tiempo de permanencia en el recinto, mayor puede ser la distancia a la que se encuentran los biciestacionamientos.

Figura 3: Esquema de un sistema concentrado de estacionamientos de larga estadía. Fuente: Elaboración propia adaptado de Guía de ciclo-infraestructura para ciudades colombianas (p.179), por Ministerio de Transporte de Colombia, 2016.

B. Seguridad:
La estructura debe entregar confianza a las personas usuarias: debe ser resistente, firme y ofrecer varios puntos de contacto para asegurar las bicicletas con diferentes dispositivos de anclaje. Otro elemento importante es contar con buena iluminación para fomentar el uso del espacio en diferentes horarios.
En el espacio público, la ubicación de estacionamientos debe favorecer el “control ciudadano”. Esto significa situarlos en lugares con circulación y presencia activa de personas, lo que garantiza una vigilancia natural y constante.

C. Requisitos de Espacio y Distribución:
Dada la amplia variedad de tipos de bicicletas, el diseño debe permitir maniobrar y anclar bicicletas de distintos tamaños y modelos. A modo general:

  • Las dimensiones de una bicicleta estándar son aproximadamente 1,8 m de largo por 0,5 m de ancho
  • Una bicicleta de carga puede extenderse hasta los 2,5 m de largo.
  • Se recomienda dejar entre 0,6 y 1,0 m de separación entre soportes, lo que permite anclar adecuadamente dos bicicletas por estructura. Para bicicletas de carga, el espacio entre soportes debe ser de 1,5 m.
  • En estacionamientos cerrados, debe existir un pasillo libre de obstáculos de entre 1,2 a 1,8 m, para facilitar la circulación. Si se espera usuarios en otro tipo de ciclos, como bicicletas con carga frontal, el ancho del pasillo deberá ser de entre 1,8 a 3,0 m.

Dimensiones bicicleta estándar

Figura 4: Dimensiones bicicleta estándar. Fuente Elaboración propia.

Dimensiones bicicleta de carga frontal

Figura 5: Dimensiones bicicleta cargo. Fuente: Elaboración propia

La capacidad de un estacionamiento dependerá de la demanda esperada; sin embargo, esto puede ser difícil de predecir y además puede variar en el tiempo. Por ello, se recomienda diseñar espacios flexibles y escalables, capaces de adaptarse a futuras necesidades. Una estrategia, en caso de que se necesite ampliar el espacio disponible, es transformar estacionamientos de automóviles en estacionamientos para bicicletas: en un estacionamiento vehicular estándar (2,5 x 5 m) es posible estacionar de 8 a 10 bicicletas, como se muestra en la figura 6.

Figura 6: Diagrama de estacionamientos de bicicletas. Fuente: Elaboración propia.

D. Protección contra el Clima:
La diversidad climática de Chile hace necesario considerar la instalación de cubiertas protectoras contra factores como la lluvia, la nieve o la exposición prolongada al sol. La falta de protección puede deteriorar las estructuras, reducir su vida útil, dañar las bicicletas y desincentivar así el uso del estacionamiento.
El diseño de las cubiertas debe garantizar la visibilidad y la seguridad de las bicicletas y las personas usuarias y no usuarias, evitando puntos ciegos o áreas ocultas que podrían ser mal utilizadas. Las columnas o estructuras de soporte de la cubierta deben permitir la visión clara a través de la infraestructura. Además, no podrán en ningún caso afectar u obstaculizar la ruta peatonal y se deben evitar ángulos y salientes pronunciadas que podrían representar un peligro para las personas que transiten cerca, especialmente para aquellas con visión reducida.
E. Materiales y Durabilidad:
La materialidad de la estructura debe ser robusta, duradera y garantizar la resistencia a diversos factores externos, como factores climáticos o vandalización. El tipo de acero recomendado para bicicleteros es el A37-24 ES. En el caso de barras, se recomienda el uso de acero SAE 1015 (no se recomienda aceros SAE 1005 ni SAE 1010). Para las bases, se recomiendan planchas A36. (MINVU, 2013). Además, es importante considerar tratamientos anticorrosivos para la estructura, principalmente en zonas costeras que están constantemente expuestas a una alta salinidad.
El manual de Biciestacionamientos en el espacio público del MINVU (2013) presenta algunos esquemas anticorrosivos recomendados para la durabilidad de los estacionamientos:

Pintura electroestática
También conocida como pintura al horno, pintura en polvo, electropintado o electroesmaltado, es un recubrimiento en polvo que se aplica mediante un proceso electrostático. Su correcta aplicación requiere de tres pasos fundamentales:

    1. Tratamiento de superficie: Para limpiar, desengrasar y eliminar el óxido. Inicia con un desengrasado químico seguido de la aplicación de una protección química anticorrosiva.
    2. Aplicación de pintura: Las partículas de pintura en polvo se cargan eléctricamente mientras la pieza a pintar se conecta a tierra. Esta diferencia de carga genera una atracción electrostática que permite que el polvo se adhiera de manera uniforme a la superficie.
    3. Secado al horno: Permite que la pintura en polvo se adhiera de forma permanente a la pieza.

Galvanizado por inmersión en caliente
Protege de la corrosión a piezas de acero mediante un baño de cinc fundido, aumentando también su resistencia a la abrasión y ralladuras. Es importante asegurar también el galvanizado al interior de los tubos, especialmente en bicicleteros con sistema de pletina y fijación apernada, ya que la parte interior suele quedar oculta.

Sistema Duplex (galvanizado + pintura)
Complementa el galvanizado por inmersión en caliente, añadiendo una capa protectora adicional, normalmente de pintura, sobre la superficie galvanizada. Se recomienda especialmente en ambientes corrosivos como las zonas costeras, ya que la protección combinada de ambas capas supera la suma de sus efectos individuales. Además de mejorar la resistencia a la corrosión, el uso de color en los sistemas dúplex permite obtener mejores acabados y protege contra rayaduras.

Acero inoxidable
A diferencia de los casos anteriores, no es un tratamiento de recubrimiento. Es una aleación de acero y cromo (mínimo 10%), con lo cual toda la pieza es resistente a la corrosión. Requiere baja mantención, lo que lo hace muy atractivo para ser utilizado en mobiliarios urbanos; sin embargo, su alto valor incentiva el robo de piezas.

Referencias

DFL 1, Fija Texto Refundido, Coordinado y Sistematizado de la Ley de Tránsito, Diciembre 27, 2007, Diario Oficial [D.O] (Chile)
Decreto 47, Fija Nuevo Texto de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, Abril 16, 1992, Diario Oficial [D.O] (Chile)
Ministerio de Vivienda y Urbanismo. (2013). Biciestacionamientos en el espacio público.

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