Directrices específicas de ubicación

Los estacionamientos de larga estadía están pensados para entregar espacios seguros y protegidos a ciclistas que planean dejar sus bicicletas por varias horas o incluso días y necesitan protegerlas frente a condiciones climáticas, vandalismo y robo. Generalmente, se trata de espacios cerrados, de acceso restringido al interior de inmuebles privados o de edificios públicos, como en estaciones de transporte público masivo, centros comerciales, establecimientos educativos, entre otros. Sin embargo, también puede haber soluciones en el espacio público, como es el caso de las estaciones Línea Cero del Metro de Santiago; en estos casos se recomienda considerar una cubierta y medidas de seguridad adicionales, como cámaras de seguridad.

Figura 1: Línea Cero intermodal Los Libertadores. Fotografía: Sandra Aguilera - SECTRA

Se recomienda que los estacionamientos de larga estadía cuenten con otro tipo de equipamientos como baños, duchas, camerinos, casilleros y estaciones de mantenimiento o reparación de bicicletas, que se encuentren en el mismo recinto o en recintos cercanos a los estacionamientos, para una mayor comodidad de los usuarios en sus viajes.
Por otro lado, es fundamental, al momento de diseñar estacionamientos de larga estadía, considerar la forma de acceder desde la calle, desde un punto de vista de la seguridad y de la experiencia usuaria. Los accesos se deben diseñar considerando la seguridad de los peatones y teniendo precaución con los vehículos motorizados que puedan transitar por los mismos sectores. Se deben implementar rampas de acceso —no escaleras— con superficies antideslizantes, separadas de los accesos peatonales, y se deben considerar señales para guiar correctamente a los usuarios.

Medidas de Seguridad y Control de Acceso

Brindar una infraestructura segura es fundamental para una correcta implementación de este tipo de estacionamientos donde se espera que las bicicletas se queden por varias horas; a continuación se presentan medidas para garantizar la protección y seguridad de bicicletas y usuarios:
Control de acceso:
Se recomienda restringir el acceso a las áreas destinadas para los estacionamientos de bicicletas; algunas soluciones son:

  • Tarjetas de acceso o credenciales electrónicas: Permiten identificar a los usuarios y mantener un registro de las entradas y salidas, lo que aumenta la trazabilidad y la disuasión ante incidentes.
  • Cerraduras electrónicas y sistemas automatizados: Puertas con cerraduras magnéticas o electrónicas vinculadas a un sistema central ofrecen mayor seguridad que candados convencionales; se pueden integrar códigos PIN o aplicaciones para celulares.

Vigilancia:
La vigilancia física o tecnológica constante del espacio entrega una mayor sensación de seguridad para los usuarios; se sugiere considerar lo siguiente:

  • Cámaras de seguridad: Se sugiere instalar cámaras en puntos estratégicos, como entradas, salidas y pasillos internos. Estas deben contar con grabación continua y almacenamiento seguro de imágenes.
  • Monitoreo en tiempo real: En instalaciones con un alto flujo de personas, se recomienda contratar personal, ya sean guardias o un centro de control que supervise las cámaras.
  • Señalización: Implementar señales visibles que indiquen la presencia de vigilancia y monitoreo constante.

Iluminación:
Una correcta iluminación no solo mejora la seguridad, sino que también aumenta la percepción de confianza del usuario. Se recomienda:

  • Iluminación LED continua: Asegurar un nivel adecuado de luz en todo el estacionamiento, sin zonas oscuras ni sombras profundas. Además, considerar buena iluminación en entradas, salidas y áreas de tránsito como pasillos.
  • Sensores de movimiento: Pueden optimizar el consumo energético sin comprometer la seguridad.

Sistemas de estacionamiento y equipamiento complementario

A continuación se presentan los tipos de soportes para estacionamientos de bicicletas más comúnmente utilizados para estacionamientos de larga estadía:

Tabla 1: Elaboración propia adaptado de Essentials of bike parking (pp.7), por Association of Pedestrian and Bicycle Professionals, 2015.

Por otro lado, la inclusión de servicios complementarios como duchas, camarines, estaciones de reparación y puntos de carga para bicicletas eléctricas puede marcar la diferencia en la calidad y funcionalidad del espacio.
Duchas y camarines: Deben ubicarse cercanos a los estacionamientos, ya sea en el mismo edificio o en inmuebles aledaños. Se debe dimensionar la cantidad de duchas y camarines según la demanda estimada; se recomienda cada 10 estacionamientos, 1 ducha y 16 lockers (Five at heart, 2022).
Estaciones de reparación: Deben incluir herramientas esenciales como llaves Allen, destornilladores y bomba de aire con manómetro. Su ubicación debe ser visible, cerca de las entradas, para facilitar intervenciones rápidas. La figura 2 presenta dimensiones de espaciamiento recomendadas.

Figura 2: Estación de reparación. Fuente: Elaboración propia adaptado de The Pocket Guide to Bike Parking and Change Rooms (p.), por Five at heart, 2022.

Estaciones de carga para bicicletas eléctricas: Se recomienda instalar puntos de carga con tomas estándar y, de ser posible, conectores de carga rápida. Las bicicletas eléctricas son más pesadas que las tradicionales, por lo que se recomienda considerar al menos un 20% de los estacionamientos totales a nivel de piso y considerar al menos un punto de carga por cada 10 bicicletas.
En el caso de estacionamientos diseñados para alto flujo de usuarios, incorporar áreas de descanso como bancas o zonas de espera cubierta, además de puntos de información y asistencia con mapas de la red de ciclovías. Todas las instalaciones deben ser inclusivas, con dimensiones y equipamiento adaptado según la normativa vigente.

Capacidad y Espaciado

Una correcta planificación de la capacidad es esencial para garantizar comodidad y eficiencia en los estacionamientos de larga estadía. Estas instalaciones suelen atender a usuarios que dejan su bicicleta durante varias horas (jornadas laborales, estudio o viajes), por lo que su dimensionamiento debe basarse en criterios de demanda y diseño adecuado.
Se debe estimar la demanda considerando la población usuaria potencial del o de los lugares a los que servirán los estacionamientos (empleados, estudiantes, residentes, pasajeros) y el porcentaje esperado de viajes en bicicleta; además, se recomienda añadir un margen de 10 a 20% para cubrir días con alto flujo o crecimiento futuro. Para una mayor accesibilidad para distintos tipos de usuario, se deben implementar espacios más grandes para bicicletas de carga, triciclos o bicicletas adaptadas. A modo de referencia:

Tabla 2: Fuente: Elaboración propia adaptado de Guía de ciclo-infraestructura para ciudades colombianas (p.191), por Ministerio de Transporte de Colombia, 2016.

Respecto al dimensionamiento de los estacionamientos, a continuación se presentan figuras con medidas referenciales para distintos tipos de estacionamientos:

Figura 3: Dimensiones para estacionamiento vertical y horizontal

Figura 4: Dimensiones para estacionamientos en doble altura y estacionamientos especiales.

Señalización y Orientación

Una señalización clara y visible garantiza que los ciclistas puedan localizar y acceder fácilmente a las áreas de estacionamiento, así como comprender su correcto uso. Las siguientes directrices ayudan a diseñar un sistema de señalización efectivo:

Visibilidad y Claridad

  • Diseño legible y universal: Utilizar símbolos y pictogramas reconocidos internacionalmente, como el icono de bicicleta, para facilitar la identificación.
  • Contraste y colores adecuados: Emplear combinaciones que aseguren alta visibilidad, como texto oscuro sobre fondo claro o viceversa. El uso de colores normalizados (por ejemplo, verde para indicar acceso, azul para información) es recomendable.
  • Tamaño adecuado: Las letras y pictogramas deben ser proporcionales a la distancia de lectura. Como referencia, para señales a 10 m, se recomienda texto de al menos 7 cm de altura.

Orientación desde la vía Pública

  • Señalización direccional: Colocar señales desde los accesos principales (calles, ciclovías, entradas a edificios) que guíen a los ciclistas hacia el estacionamiento.
  • Repetición estratégica: Instalar señales intermedias en puntos de decisión, como intersecciones internas, evitando ambigüedades en el recorrido.

Identificación del área de Estacionamiento

  • Señal principal visible: Ubicar un letrero destacado en la entrada del estacionamiento con el símbolo de bicicleta, el nombre del servicio y, si aplica, horarios y tarifas de acceso.
  • Información adicional: Señalar las normas e instrucciones de uso (por ejemplo, tiempo máximo de estadía y formas de anclaje de las bicicletas) y los medios de contacto para asistencia.
  • Distribución clara: de los estacionamientos, salidas, puntos de asistencia, baños o lockers.
  • Rutas de circulación: Cuando el estacionamiento sea de gran tamaño, marcar pasillos y áreas de maniobra para evitar congestión.
  • Elementos reflectantes: En zonas de baja iluminación, incluir señalización reflectante para aumentar la visibilidad.

Modelos de gestión y administración

Existen diferentes modelos de gestión que pueden adaptarse según el contexto, el tipo de usuarios y la escala del estacionamiento. A continuación, se describen los principales enfoques:

Gestión pública: En este modelo, la administración recae en una entidad pública (municipalidad, autoridad de transporte o gobierno regional). Tiene la ventaja de que puede estar integrado con la red de transporte público de la ciudad y, por lo tanto, podría existir la posibilidad de tarifas subsidiadas para fomentar el uso de la bicicleta.

Gestión privada: Operadores privados administran el estacionamiento, generalmente mediante concesiones o contratos con entidades públicas o privadas. Puede tener una operación más flexible; sin embargo, los costos para los usuarios podrían ser más elevados.

Gestión mixta (público-privada): Combina la participación de una entidad pública, que provee la infraestructura, con la operación privada encargada de la administración diaria. Permite inversión compartida y optimiza recursos públicos.

Autogestión comunitaria: Asociaciones vecinales, cooperativas o colectivos ciclistas administran el espacio. Genera un sentido de pertenencia por parte de los usuarios; sin embargo, podría funcionar para estacionamientos a pequeña escala por los costos elevados de operación.

Respecto a la administración, se recomienda considerar llevar un registro y control de usuarios utilizando plataformas digitales para gestionar membresías y pagos; realizar mantenimiento preventivo, estableciendo rutinas periódicas para conservar racks, cerraduras y señalización; ofrecer canales de comunicación (presencial o digital) con los usuarios; y realizar un monitoreo y evaluación constante la operación, calculando indicadores como ocupación promedio, satisfacción usuaria, entre otros, para llevar a cabo ajustes que puedan ser necesarios.

Referencias

Five at heart.. (2022). The Pocket Guide to: Bike Parking & Change Rooms.

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